Por Edgar Salas
CHICAGO - Diferente día, misma historia.
La Selección Mexicana volvió a caer ante su acérrimo rival, Estados Unidos, esta vez 2-1 el domingo en la Final de la Copa de Oro, donde el conjunto estadounidense igualó a México con cuatro coronas de la CONCACAF tras conseguir el bicampeonato de la justa regional.
Estados Unidos superó a Panamá 3-1 en penales en la Final del 2005 después de empatar a cero goles en tiempo reglamentario y tiempos extras.
El resultado alargó la racha del cuadro azteca sin ganar en territorio estadounidense a nueve partidos. La última victoria mexicana en Estados Unidos fue el 13 de marzo de 1999, cuando ganó 2-1 en la Copa Estados Unidos, que se disputó en San Diego.
"La imagen de juego y la forma que se jugó, la gente debe de estar contento con el desempeño del equipo", dijo el director técnico mexicano Hugo Sánchez a medios televisivos después de la Final.
El revés fue la tercera de Sánchez al frente del Tricolor. La primera fue el 11 de junio de 2000, cuando dirigió a un combinado mexicano en la Copa Estados Unidos.
Un polémico penal a favor de la selección de las barras y estrellas marcado por el árbitro guatemalteco Carlos Batres al minuto 62 revivió al conjunto local.
Tras la exitosa ejecución del penalti por el atacante Landon Donovan, Estados Unidos, que perdonó en varias ocasiones, definió el título 10 minutos después con tremendo remate de Benny Feilhaber que fusiló al portero mexicano Oswaldo Sánchez, quien había salvado al Tri innumerables veces debido a las deficiencias de la zaga defensiva azteca.
México abrió el marcador a un minuto de ir al descanso después de haber tocado la puerta de la portería de Tim Howard varias veces.
Nery Castillo entró al área por la banda derecha al llevarse a un trío de defensas, envió centro que alcanzó el veloz atlista Andrés Guardado para rematar a la esquina superior del poste derecho y poner al Tri arriba, temporalmente, 1-0.
A pesar de la derrota, México jugó su mejor partido de la Copa de Oro, tal como lo hizo en el Mundial pasado, donde jugó de menos a más en el torneo global hasta que por un golazo de Maxi Rodríguez en los Octavos de Final cayó ante Argentina.
Así se repitió la historia ayer en la cancha del Estadio Soldier Field de Chicago.
El Tri mostró una gran mejoría de juego en comparación a su actuación durante los primeros cinco partidos del torneo. Sin embargo, ese mejoramiento sólo duró por 45 minutos ya que el segundo tiempo fue marcado por varias carencias aztecas, inclusive, por el desgaste físico de la primera parte.
El timonel mexicano esperó hasta que su equipo cayera 2-1 para empezar a contemplar algunos cambios. La hesitación del "Pentapichichi" sólo dejó a Cuauhtémoc Blanco y Adolfo Bautista un cuarto de hora para buscar el gol del empate ante un equipo estadounidense que empezó a controlar y proteger mejor la pelota, lo cual dejó a México sin tocar el balón por varios segundos valiosos. Cuando finalmente el Tri recuperó el esférico, cayó en el error del pelotazo en vez de jugar al toque y conducir la pelota a ras de pasto.
"Vamos de menos a más y vamos a sacar la espina en la Copa América", aseguró Justino Compeán, el presidente de la Federación Mexicana de Fútbol.
El Tri viajó anoche a Venezuela para participar en la Copa América, que arranca el martes. México inicia el miércoles ante Brasil en la apertura del Grupo B. Chile y Ecuador son las otras dos selecciones que compenen este sector.