Por Edgar Salas
Por el segundo partido consecutivo, el conjunto azteca no supo que hacer mientras que la Selección de Australia hizo lo que quizó en el terreno de juego.
A México le faltó y le ha faltado por mucho tiempo el gol entre muchas otras cosas y fue evidente en la defensa del título de la Copa Confederaciones, lo último que queda de una Selección Mexicana éxitosa y competitiva.
La estrategia del primer tiempo del timonel mexicano Enrique Meza le falló. Meza alineó a Jared Borgetti como el único delantero en la punta del ataque azteca algo que no funcionó para nada ahora que Borgetti fue invisible todo el primer tiempo.
Mientras por el otro lado, Australia dominó totalmente. Los "Socceroos" abrieron el marcador por conducta de Shaun Murphy quien cabezeó perfectamente un pase desde el lateral derecho y colocó el balón en la esquina izquierda al fondo de la porteria de Oswaldo Sánchez para el 1-0.
Al arranque del segundo tiempo la inclusión de Cesáreo Victorino y Daniel Osorno le dió México una chispa, pero fue apagado por el australiano Josip Skoko quien puso el 2-0 a favor de Australia y terminó con el poco fútbol dinámico que México intentaba crear.
Lo único rescatable del partido para la Selección Mexicana fue la igualada del récord de partidos jugados por el defensa azteca Claudio Suárez al jugar su partido número 157.