Por Edgar Salas
LOS ANGELES - La Selección Mexicana llegó a California con aspiraciones de poner un paro a su mala racha contra un equipo juvenil de Colombia que llegó sin sus estrellas. México terminó su racha de no anotar un gol en cuatro partidos, pero fue Colombia quien ganó el partido 3-2.
México jugó un buen partido para los primeros 15 minutos anotando dos goles (Suárez y Hernández), pero de ahí en adelante no apareció más. El equipo mexicano se vió perdido y sin ideas para los últimos 75 minutos del encuentro amistoso.
Después de que cayó el segundo gol de México, la defensa colombiana cerró los espacios y la ofensiva azteca fue parado. Fueron pocas las ocasiones en que México logró cruzar la media cancha durante el resto del primer tiempo.
A la misma vez, el equipo azteca se resignó y empezó a retroceder para dejar que Colombia dicté el ritmo del partido. México cayó a un juego defensivo, mientras los cafeteros empezaron a amenazar a la porteria de Jorge Campos e imponer su juego.
En el minuto 40, Alberto Macías cometió una falta que resultó en un tiro libre. Conociendo que el conjunto cafetero saber pegarle al balón parado, la defensa azteca falló y Gerardo Bedoya fusiló a Campos igual como lo hizo los búlgaros hace una semana para descontar el marcador 2-1.
En el segundo tiempo México empezó a dar indicaciones de vida, pero Colombia demostró su dominio del balón parado otra vez más. En el minuto 63, los cafeteros cobraron un tiro de esquina donde Julián Vázquez apareció cerca del poste izquierdo para dar el cabezazo que resultó en el gol del empate.
El último golpe llegó en el minuto 90 cuando Omar Blanco se equivocó y cometió un error infantil al pasar el balón debilmente para que Néstor Salazar interceptará la pelota. Salazar llegó al área solo y logró vencer al solitario arquero Oscar Pérez para anotar el gol de la victoria.
México exhibió una clara falta del dominió de juego básico lo cual es marcar a jugadores, presionar y pasar bien el balón. En los goles colombianas, la defensa mexicana dejó espacios abiertos y jugadores sin marcar lo cual resultó en el empate y la derrota eventual, la tercera consecutiva y cuarta en cinco partidos.