Por Edgar Salas
MORELIA - La Selección de Bulgaria logró vencer a México 2-0 en el Estadio Morelos ante una afición que terminó abucheando a su selección y apoyando al conjunto búlgaro en los últimos minutos del partido.
Bulgaria jugó el partido apostando al contragolpe y luciendo poco fútbol. Sin embargo Bulgaria se llevó la victoria y mandó México a su tercera derrota en cuatro partidos.
México arrancó el encuentro atacando y así lo terminó, pero con una clara falta de contundencia. El conjunto de Enrique Meza tuvo varias oportunidades de gol a lo largo del partido, pero no supieron como resolver el asunto ahora que México no fue precíso en su juego ofensivo.
El equipo mexicano pretendió jugar un fútbol bonito con toques cortos y elaborados, pero fue obvio que todavía les falta consolidar los varios aspectos del juego que quieren jugar.
Bulgaria se plantó atras donde esperaron el contragolpe. Los europeos tuvieron las mejores opciones de gol en el primer tiempo, pero por suerte de México los postes de la porteria negaron que Bulgaria se adelantara en el marcador.
En el segundo tiempo, México arrancó veloz y ofensivo. Pero México resultó ineficiente en su ataque desperdiciando varias oportunidades de gol.
Mientras, la apuesta de Bulgaria dió resultado en el minuto 58 cuando Stilian Petrov, sin mucha presión, se plantó desde afuera del área y fusiló al arquero Jorge Campos.
El gol comprobó la falta de concentración y descuido total de parte de México en todos sus sectores.
Después del gol, México aumentó su presión ofensivo y empezó a encontrar más hoyos en la defensa búlgara, pero cada llegada que logró México fue desperdiciada ahora que los delanteros aztecas se vieron sorprendidos, mal ubicados o simplemente no se veian en las jugadas de gol.
Los errores búlgaros aumentaron, pero aprovecharon un contragolpe más para hundir a la selección mexicana. En tiempo de compensación, Krasmir Chomakov dejó atras a la defensa azteca y disparó un cañonazo afuera del área que cayó dentro del poste derecho y dejo tendido en el aire al arquero mexicano. El gol búlgaro rompió la espalda de México y despertó los abucheos de la afición en su contra y el apoyo a la selección rival.