SAN JOSÉ, Ca. - Bastó un destello para la metamorfosis de la Selección Nacional. Una maestría de Víctor Ruiz cambió el hielo por emoción en la victoria de la Selección Nacional por 1-0 sobre Bolivia, segundo partido de la era de Enrique Meza como DT.
La escuadra azteca le imprimió intensidad al encuentro desde el inicio, con dos pinceladas del cruzazulino Francisco Palencia, quien no pudo festejar por las atinadas intervenciones del guardameta boliviano, Mauricio Soria.
Poco a poco la intensidad que generó México fue controlada por la férrea marcación del conjunto del Altiplano, ya que en el medio campo los volantes Ronald García y Franz Calustro ejercieron una marcación pegajosa sobre el hombre de creación de medio campo mexicano, Víctor Ruiz, originando que el sistema de Enrique Meza buscara la variante del pelotazo rápido a los costados y la oportunidad del contragolpe.
La escuadra sudamericana encontró facilidades con los envíos a velocidad para Milton Coimbra, quien resultó el mejor hombre del primer tiempo para este equipo, pero las barridas oportunas de Omar Blanco y la ubicación de Jorge Campos obstaculizaron su trabajo en el ataque.
En el complemento, el Tricolor resurgió con la proyección que otorgó el ingreso de Miguel Zepeda como hombre de enlace, quien sustituyó a Jesús Arellano, elemento que se lesionó apenas con tres minutos en la cancha.
México dominó atrás y trató de escapar rápido hacia el área enemiga, controlando el balón y recuperando la precisión en el pase.
Con otro segundo tiempo de recuperación, tal como aconteció en el cotejo de su debut, Meza cosechó su segunda victoria como técnico nacional.
(Fuente: Reforma)