| México gana, pero no convence | ![]() |
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Estadísticas: México vs. Canadá MÉXICO, D.F., 15 de ago. (mediotiempo.com) - Ante poco más de 50 mil aficionados en el Estadio Azteca, la Selección Mexicana logró su segundo triunfo en las eliminatorias hacia el Mundial del 2002, pero sólo fue un 2-0 sobre el débil cuadro de Canadá y no la goleada que se anticipaba.
Tras los abucheos recibidos al finalizar el primer tiempo, México salió a presionar en los primeros instantes de la segunda parte y fue Abundis el que abrió el marcador, a los 47 minutos. Paul Fenwick, en claro autogol a los 81, dejó cifras definitivas.
El cuadro anfitrión mantuvo el dominio absoluto ante el débil, y en ocasiones hasta ingenuo, estilo de los canadienses, pero jamás a un nivel superior o de ese equipo que deja constancia sobre la cancha la enorme diferencia de futbol entre uno y otro.
Manuel Lapuente, el tan mencionado técnico mexicano, tuvo que batallar para descifrar el estilo ultradefensivo de los canadienses, quienes, por lo menos en la primera parte, obtuvieron excelentes dividendos al irse al descanso con el empate sin goles.
En los primeros cinco minutos del partido, el tricolor tuvo dos llegadas claras que no pudieron ser concretadas por Francisco Palencia, quien, a partir de ese momento y hasta el final, pasó totalmente desapercibido para la zaga canadiense.
Fue entonces que la estrategia de Canadá se hizo patente y nulificó por completo a la ofensiva mexicana, inoperante por la escasa productividad de Palencia y Luis Hernández, que no fueron, ni por mucho, los peligrosos atacantes que abrumarían a los rivales.
México intentó por todos los medios y con diferentes hombres, pero no pudo abrir el marcador en los primeros 45 minutos. El estilo fue totalmente ofensivo, con dos hombres en punta y tres volantes, pero siempre chocaron ante la línea de cinco y los cuatro contenciones que colocó el técnico de Canadá.
Fue así que culminó la primera mitad, con un cuadro mexicano hasta desdibujado en sus infructuosos intentos por batir el marco rival. Los aficionados asistentes, poco más de 50 mil, despidieron a los jugadores con una sonora rechifla.
La gente acudió al estadio Azteca con la idea de ver a un equipo mexicano diferente al de los anteriores dos juegos, pero se llevó una triste decepción, pues el "Tri" no cambió mucho y el 2-0 fue un claro síntoma de lo benéfico que le resulta jugar como local.
Quizás el mismo aficionado presintió que la Selección Mexicana no cambiaría mucho respecto a sus pasadas actuaciones y su presencia en las gradas lo dice todo: poco más de 50 mil espectadores, cuando en otras condiciones el estadio habría lucido pletórico.
Está claro que en la actualidad hay jugadores que no deben hacer nada en el combinado nacional, como el caso de Luis Hernández, uno de los consentidos de Lapuente, quien partido a partido demuestra cada vez más estar muy por debajo de su nivel.
Ante los canadienses, Hernández luchó por todos los sectores de la cancha, corrió e insistió, pero jamás tuvo una sola jugada de peligro y su presencia en la cancha fue más benéfica que peligrosa para el conjunto de la Hoja de Maple. De ahí que su salida estuviera más que justificada.
Braulio Luna, el hombre en el que confió Lapuente para reemplazar a Cuauhtémoc Blanco, se perdió en la cancha y lo más que aportó a la causa mexicana fue un disparo desviado desde fuera del área. Resultado obvio, salió para la segunda mitad y dejó su lugar a Abundis.
En la parte complementaria, José Manuel Abundis le dio una nueva fisonomía al ataque de los locales y en su primera llegada al marco canadiense dejó constancia de pasar por uno de los mejores momentos de su carrera como profesional.
A los 47 minutos de tiempo corrido, José María Higareda sirvió por el lado derecho a Miguel Zepeda y éste centró en diagonal a la llegada de Abundis, quien sólo estiró la pierna izquierda para vencer la estirada de Pat Onstat y colocar el 1-0 en el marcador.
Fueron momentos de constantes llegadas y presión por parte del cuadro mexicano, que hasta el minuto 81 volvió a penetrar la zaga canadiense a fin de marcar el 2-0.
Pavel Pardo, en tiro libre, sacó disparo desde el sector derecho y en claro autogol Paul Fenwick cabeceó hacia su propia portería, con lo cual dejó sin oportunidad al arquero.
Hubo, durante el transcurso de la segunda mitad, otras dos llegadas de peligro que terminaron con balones estrellados en el travesaño y, curiosamente, en ambas por disparos de Pavel Pardo.
México podrá descansar ahora y esperar la visita de la selección de Panamá, ante la que disputará el segundo de sus tres partidos como local en esta eliminatoria de la Confederación de Fútbol, antes Concacaf, hacia el Mundial 2002 de Corea/Japón.
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