QUITO, Ecuador - Qué manera de sufrir. El América avanzó a Octavos de Final de la Copa Libertadores, donde se medirá al invicto colombiano América de Cali, gracias a que pudo sacar un punto con el 2-2 de la Casa Blanca, cuando el infarto estuvo a punto de aparecerle ante un modesto Liga Deportiva Universitaria que quiso llevárselo a su tumba.
El inconsistente equipo azulcrema sudó en serio para arrancar una igualada que cerca estuvo de ser una tragedia para este representativo mexicano que fue arrinconado en su propio campo por la LDU que salió a vender cara su derrota ante su propia afición, que no le había disfrutado nada.
El América se puso al frente por 2-0 porque la contundencia irrumpió en el primer cuarto de hora del tiempo complementario, con los tantos de Pável Pardo y José Luis Calderón.
Las Águilas volvieron a perder terreno y el balón peleado con coraje de parte del cuadro anfitrión, que a minuto 63 encontró el acercamiento con la anotación de Córdova.
Fue entonces cuando la barra local, "Muerte Blanca", hizo sonar sus tambores en la portería opuesta al ataque de los de casa, al fin y al cabo que atrás del arco mexicano "Los de Arriba" cumplieron su cometido con sus estruendos de furia: "¡Liga, Liga, Liga!".
Los minutos finales fueron de un terror constante para la meta del juvenil Alberto Becerra, quien no obstante salvó a sus coequiperos de la fatalidad con una media docena de lances avispados de un nutrido repertorio de los anfitriones, quienes querían lavar la honra, ahora en plan de verdugos.
Cuando la oncena pedía a gritos un hombre de refresco en toda la segunda parte, el "Capitán Furia" apenas hizo un movimiento a nueve minutos del final, al introducir al defensor Isaac Terrazas por Estay.
Las consecuencias fueron lógicas y la suerte mucha, porque el representativo mexicano aguardó con angustia y rezos un triunfo o empate del Corinthians en el partido simultáneo contra el Olimpia, y la fortuna esta vez les ayudó.