| Editorial La unión hace la fuerza |
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En estos momentos debe de haber mucha gente que ha cambiado su opiñión acerca de la Selección Mexicana, y sobre todo de Hugo Sánchez, después de la victoria sobre el pentacampeón mundial el miércoles.
¿Sorprendidos?
No lo deben de estar. México ha mostrado que puede jugar al tú por tú con Brasil ya por muchos años. La cosa es que la potencia mundial ya no le dá miedo al Tricolor. A caso no notaron cómo se paró la Selección, cómo atacó y defendió, nunca se echó atrás, y mucho menos se quedó encerrada en su propia área.
¿Y por qué? La mentalidad.
Pero no se la dio Hugo. Sino que se impuso desde que México mostró de lo que es capaz el fútbol mexicano en la Final de la Copa Confederaciones '99 ante Brasil, cuando el Tri derrotó a los sudamericanos 4-3 para conquistar su primer y único título de la FIFA.
La Selección Mexicana ha mostrado que puede con los grandes del fútbol mundial, pero luego recaen en el mismo error de siempre, el exceso de confianza. Esperemos que en esta Copa América no sea así.
Pero ahí es donde el "Pentapichichi" tiene que entrar y desquitar su sueldo al motivar a sus jugadores. Por eso está ahí. No es por sus técnicas tácticas dentro de la cancha, pero por esa mentalidad ganadora que tiene y que lo llevó a las alturas más altas del fútbol internacional con el Real Madrid.
En la edición anterior de la Copa América Colombia 2001, Javier Aguirre y sus pupilos también derrotaron a Brasil. Sin embargo, en el cierre de la fase de grupos el Tri cayó ante Perú 1-0.
En Perú 2004, la Selección Mexicana de Ricardo La Volpe obtuvo un histórico triunfo sobre Argentina con un golazo de Ramón Morales. En los Cuartos de Final, fue goleada por los brasileños 4-0.
¿Ven a lo que voy? No se ha ganado nada.
Hace unos días, México dejó escapar la Copa de Oro ante Estados Unidos. ¿Por qué se perdió? La mentalidad. La habilidad de enfocarse en una meta y llevarla a cabo. Ante los estadounidenses, el equipo mexicano no puede con ellos porque se vence antes de entrar a la cancha. En otras palabras, tiene miedo, aunque sí dio una muestra en el primer tiempo que podría en algún futuro reclamar su trono.
Si Hugo puede lograr a imponer una nueva mentalidad en el Tri, donde la Selección sale a jugar cada juego contra cualquier rival como si fuera Brasil, el "Pentapichichi" será elevado a un lugar que pocos han llegado, y que típicamente las imagenes de estos pocos están estampadas en una veladora.
A pesar de la gran victoria, hay mucho que recorrer. Aún faltan dos partidos más en la fase de grupos por superar para llegar a los Cuartos de Final, donde la competencia realmente será reñida y la mentalidad tendrá que estar más enfocada en el objetivo que nunca.
El timonel mexicano consiguió un respiro con el triunfo frente a los pentacampeones, pero fue sólo eso. La afición mexicana aún está dolida y se siente defraudada. Por lo tanto, Hugo tiene que volver a ganarse la confianza del pueblo. Sin embargo, antes que lo haga, tendrá que ganarse la de sus jugadores al mostrar lo que una verdadera mentalidad ganadora es capaz de lograr: la unión.
Por Edgar Salas, Editor
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